Con la caída caída de Manuel Estrada Cabrera, quedó en el poder Carlos Herrera en forma interina. Estando como presidente interino, lanzó su candidatura triunfando en los comicios llevados a cabo.
Durante su gobierno se gozó en Guatemala de libertad, de la cual por mucho tiempo había carecido. El 5 de diciembre de 1921, a media noche, se levantó en armas un grupo de militares encabezados por el general José María Orellana, obligando a Carlos Herrera a entregar el mando esa misma noche.
Después de su derrocamiento de la Presidencia, partió hacia París, Francia.